LECTURA
LAS AVENTURAS DE PINOCHO
Apenas entró a su casa, sin perder un instante, Gepeto tomó sus herramientas y se puso a fabricar su muñeco.
-¡Qué nombre le pondré! -se preguntó-. Lo llamaré Pinocho. Este nombre le traerá fortuna. Conocí una familia de Pinochos. Pinocho el padre. Pinocha la madre y Pinocho los chiquillos, y todos lo pasaban muy bien. El más rico pedía limosna.
Una vez elegido el nombre de su títere, comenzó a trabajar en serio; hizo primero los cabellos, después la frente y luego los ojos.
Figúrense su sorpresa cuando, hechos los ojos, advirtió que se movían y lo miraban fijamente.
Al verse observado por aquel par de ojos de madera, Gepeto se sintió casi molesto y dijo con acento resentido:
-Ojitos de madera, ¿por qué me miran?
Nadie contestó.
Entonces, después de los ojos, le hizo la nariz; así que estuvo lista, empezó a crecer; y crece que crece en pocos minutos se convirtió en una narizota que no se acababa nunca.
El pobre Gepeto se esforzaba en recortársela, pero cuando más la acortaba y recortaba más larga era la impertinente nariz.Después de la nariz hizo la boca.No había terminado de tallar la boca cuando de súbito ésta empezó a reírse y a burlarse de él.-¡Deja de reír! -dijo Gepeto, enfadado; pero fue como si se lo hubiera dicho a la pared.-¡Deja de reír, te repito!- gritó con amenazadora voz.Entonces la boca dejó de reír, pero le sacó la lengua.TERMINASTE DE LEER, HAZ CLIC, ABAJO EN LAS LETRAS MORADITAS.
Y EMPIEZA A RESOLVER TU PRUEBA.
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